Never let go (2024): Impre[ci]siones del mal
Never let go (2024): Impre[ci]siones del mal De entre alguna fisura el humo de Satanás entró en el templo de Dios. Pablo VI. El problema central de High tension en aquel lejano 2003 de Alexandre Aja , fue el giro psicológico final. Ese giro que se abre a las ambigüedades y a los parámetros de lo "clínico", del diagnóstico. A este truco ya han recurrido directores como Scorsese o Cronenberg . Si el problema de High tension se colocaba justo al final, el problema en Never let go recorre completamente al film. Never let go conjuga lo peor y lo mejor de Alexandre Aja. Lo peor: el truco psicológico de la ambigüedad realidad/trastorno, roces alegóricos. Lo mejor: un terror estilizado, una técnica pulcra y única como se le conoce a Aja . Y es que Aja es un director bastante violento, bastante físico -no confundir con lo gore o la violencia gratuita. Aja no teme mostrar las heridas, los asesinatos, el horror, lo corpóreo; es un estilo descarado...